Una consulta frecuente en el consultorio de un ortodoncista suele ser la falta de aparición de los caninos permanentes mas allá de la fecha en que se los espera.
A menudo nos preguntamos si un diente en estas condiciones erupcionara o no dentro de la cavidad bucal.
Con la radiografía adecuada, o una tomografía actualmente podemos responder a ese interrogante. Es importante poder ubicar en el diagnostico por imágenes donde está el borde de la pieza dentaria, si el diente se encuentra invertido no aparecerá en la boca. Si un diente erupciona con lentitud o si se prolonga el tratamiento, tendrá que ser descubierto quirúrgicamente y llevado a su correcta posición en el arco con un tratamiento ortodoncico.
El canino en la posición más difícil es el que se encuentra ubicado entre las raíces del primer premolar.
La radiografía dental es una pieza clave en el diagnostico de esta situación para poder evaluar la posibilidad de conservar ambas piezas dentales o sacrificar una por la otra. De otro modo, el riesgo que se corre es el de perder ambas.
Las retenciones que se producen del lado de la mejilla son más comunes y frecuentes, y tres veces más frecuentes todavía las que se producen del lado del paladar en el maxilar superior.
Estos últimos se descubren despegando el tejido que recubre el paladar y abriendo una ventana quirúrgicamente.
Luego se inicia el movimiento del diente adhiriendo sobre el un elemento que nos permita tirar para reubicarlo en el arco en el lugar correspondiente.
Un principio fundamental y que debe ser respetado a como de lugar, es la colocación de un arco base lo suficientemente grande como para impedir la deformación del arco donde están los dientes restantes. A menudo se malogran dientes sanos en el intento de rescatar otro.
Si persiste la presencia del diente temporario o de leche, se deja en el lugar hasta el momento en que el definitivo esta cercano. Solo en ese momento se extrae el temporario.
Una vez hecha la extracción del diente de leche, se instala un puente con una pieza artificial temporariamente para cumplir con la estética del caso.
Todo diente descubierto debe ser controlado en la consulta constantemente en cuanto a su higiene y acumulación de placa bacteriana, sobre el o sobre los tejidos vecinos, para evitar inflamaciones agregadas que complicarían la situación y su progreso.
Con movilidad excesiva por ese motivo,la derivación al periodoncista es absolutamente necesaria.
La fuerza se orienta de forma tal que haga correr el diente a través del hueso del paladar sin perder soporte, luego se lo rota y se lo desplaza hacia el arco dentario.
Al aumentar la edad del paciente los dientes tienden a fijarse al hueso, esto se llama anquilosis, sobretodo entre los 30 y 50 años de edad. Una radiografía puede darnos un panorama más claro de la situación.
Los dientes con esta condición se consideran SIN esperanza de recuperación. No pueden ser salvados y el pronóstico es desfavorable.
Hay ciertos dientes retenidos, que lamentablemente deben ser extraidos.
No obstante la cantidad de dientes retenidos que pueden recuperarse con los debidos cuidados de cada caso, ha ido aumentando a medida que han mejorado las posibilidades tecnológicas y el correcto tratamiento de los tejidos vecinos. Se obtiene a largo plazo un buen resultado estético y mejor pronostico.

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