viernes, 8 de enero de 2016

Influencia de la respiración bucal en la cavidad bucal

El efecto de la respiración bucal en la forma y función de la cavidad bucal ha sido un tema controvertido y polémico en el campo de la ortodoncia. Desde 1860 un medico danés Meyer, ya señalaba que este habito era el causante de deformaciones en las estructuras que componen la boca.

Las hipótesis han sido muchas y muy variadas. Las más importantes corresponden en primer lugar a que la respiración bucal altera el equilibrio muscular ejercido por la lengua, mejilla y labios sobre el arco maxilar. En el respirador oral al mantener su boca entreabierta, la lengua adopta una posición baja, descendida y adelantada ubicándose en el interior de la mandíbula. De manera que el maxilar superior privado del soporte y presión de la lengua se estrecha al no poder oponerse a la presión ejercida. Disminuye y detiene el crecimiento transversal del mismo.

En segundo lugar, la respiración bucal es consecuencia de la inflamación crónica de tejidos que corresponden a la nasofaringe, es decir, amígdalas, adenoides. . .etc. Que obstruyen el paso del aire por la nariz. El factor inflamatorio seria el responsable de la deformidad, y llevaría a una falla en la función de las estructuras que se vería reflejada en la boca. Se modifica y atrofia por falta de uso.
A esta relación causa-efecto deben sumarse los factores ambientales y hereditarios.
Los rasgos faciales típicos de estos pacientes incluyen una cara estrecha y larga, boca entreabierta en estado relajado, narinas pequeñas, poco desarrolladas y orientadas hacia el frente, labio superior corto e incompetente, labio inferior grueso y evertido, mejillas fláccidas y aparición de ojeras a causa de la poca oxigenación. En general el niño o la persona tiene el aspecto de estar enfermo o convaleciente.

Entre las causas más frecuentes de obstrucciones respiratorias se cuentan la hipertrofia o aumento del desarrollo amigdalino y adenoideo. Es el responsable en un 39% de los casos. Seguidas las rinitis alérgicas en un 34%,la desviación del tabique nasal en un 19%, el aumento de desarrollo de los cornetes nasales en un 12% y la rinitis vasomotora en un 8%. En menor porcentajes estarían otras causas como tumores y pólipos nasales. Dentro de cavidad bucal puede presentarse mordidas invertidas uni o bilaterales acompañadas de una moderada mordida abierta anterior.
Estrechez del maxilar superior y proyección del mismo hacia adelante. La mandíbula está deprimida o baja porque se mantiene durante mucho tiempo la boca entreabierta y en consecuencia el estimulo de desarrollo es bajo. Posición de la lengua baja e interpuesta entre los dientes anteriores.
Posición de la cabeza proyectada hacia adelante y poco desarrollo de la caja torácica.
Presencia de hábitos secundarios como alteraciones en la deglución.


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