Antes de desarrollar el tema, es importante considerar las diferencias existentes entre un tratamiento ortodoncico en niños y uno practicado en un adulto.
-En un niño, la cantidad y dirección del crecimiento determina el plan de tratamiento. En los adultos ya no existe crecimiento residual para sacar ventaja de el, y las suturas óseas ya han cerrado.
-Los adultos comienzan el tratamiento con menos dientes que los adolescentes, sobretodo en la región de sus muelas, entonces las consideraciones acerca de cómo se orientaran las fuerzas y contrafuerzas son aun mas importantes.
-La inflamación de las encías está presente en la mayoría de los niños, sin embargo en los adultas solemos encontrarnos con patologías que pertenecen al sistema de soporte y sostén de las piezas, normalmente periodontitis.
-Los adultos se preocupan mucho más por la estética que los niños y adolescentes.
-Algunos adultos tienen Síndromes de Articulación temporomandibular y sufren de Bruxismo, lo que hace que los objetivos del tratamiento sean aun mas difíciles de alcanzar.
A cada paciente se lo debe tratar de un modo particular, ya que la presencia de otras enfermedades son más importantes que el factor de la edad a la hora de decidir el mejor tratamiento.
Otra cosa a considerar en un paciente adulto son sus tratamientos médicos anteriores, porque el efecto de los medicamentos que tomen o hayan tomado puede repercutir en el remodelado óseo, especialmente en las mujeres durante la menopausia.
El tratamiento ortodoncico en los pacientes adultos debe ser llevado adelante por un equipo multidisciplinario cuyo esfuerzo transformen a personas con su sonrisa comprometida, en otra estéticamente agradable.
La condición de sus encías y sistema de soporte periodontal debe ser prioritaria antes de comenzar el tratamiento ortodoncico y además, debe ser supervizada durante todo el tiempo que lleve el mismo, incluso en aquellos periodos de contención o retención al final. Estos protocolos son esenciales para el éxito del tratamiento.

