lunes, 21 de diciembre de 2015

Hábitos que provocan anomalías faciales

Los hábitos orales como la succión digital, la interposición lingual o labial, y el chupeteo pueden modificar la posición de los dientes, y la relación y forma de las arcadas dentarias.
Estos hábitos provocan presiones que interfieren en el crecimiento normal de los maxilares, y en la función de la musculatura que interviene en la cara y boca.
Solo una presión continua de 50 mg. durante un periodo de 12 hs. aplicada sobre un diente, modifica su posición.

SUCCION DIGITAL
Es un habito tan común en la infancia que llega a ser considerado normal.esta presente en mas del 50% de los niños pequeños y la razón se desconoce.
Se inicia en el primer año de vida y suele continuar hasta los dos o tres años de edad.La persistencia por mas tiempo ha sido considerada un signo de ansiedad e inestabilidad emocional del niño.
Entre la variedad de formas y maneras de succión digital, la succión del dedo pulgar es la mas común, sosteniéndolo en posición vertical con la uña dirigida hacia los dientes inferiores, en algunos casos dos o mas dedos son succionados a la vez.Cualquiera de las dos manos puede ser la preferida.
Los efectos mas característicos de la succión digital pueden incluir el desplazamiento de los dientes superiores hacia adelante, el desplazamiento hacia atrás de los dientes inferiores, con la consecuencia de provocar una mordida abierta en el sector anterior de la boca.Normalmente es asimétrica y mas pronunciada del lado del dedo succionado.
Frecuentemente se puede ver un estrechamiento de la arcada superior en sentido transversal, que se debe a la presión de aire reducida dentro de la boca, y a la actividad de la musculatura de las mejillas sobre ella durante la succión.Esta compresión del maxilar superior conduce a provocar una mordida invertida o cruzada de un lado, por desviación en el funcionamiento de la mandíbula.
Los efectos de la succión digital dependerán de la duración, intensidad y frecuencia del habito.Del numero de dedos que intervienen.De la posición en que se llevan a la boca, y del patrón de crecimiento que trae geneticamente determinado el paciente.

SUCCIÓN DEL LABIO
Este habito se presenta en las maloclusiones que tienen una distancia muy evidente entre los dientes superiores e inferiores.
Puede aparecer como una variante de la succión digital.En la mayoria de los casos es el labio inferior el que esta comprometido,aunque también se han observado hábitos de mordisqueo del labio superior.
La interposición labial provoca desplazamiento de los dientes superiores hacia adelante,hacia atrás de los dientes inferiores, provocando una mordida abierta anterior.

USO DEL CHUPETE
El uso del chupete hasta los dos años de edad en que comienzan a salir los dientes de leche es un hecho frecuente en niños pequeños. 
Prolongar su uso después de la salida de estos dientes,ocasiona también mordidas abiertas y mordidas cruzadas posteriores.
La mordida abierta se produce como consecuencia de la detención del crecimiento del hueso maxilar que contiene los dientes anteriores en sentido vertical.Y la alta frecuencia de las mordidas cruzadas posteriores en este habito, tienen relación con la acción de la musculatura de las mejillas sobre las muelas y hueso.Combinado ademas, con la falta de soporte interno aportado por la lengua que se ve obligada a retroceder por causa de la presencia del chupete dentro de la boca por tiempo innecesario.

INTERPOSICIÓN LINGUAL

Se caracteriza por la interposición de la lengua entre los dientes en el momento de tragar o deglutir.Esto provoca el desplazamiento de los dientes anteriores y la mordida abierta.Suele ser una adaptación del organismo para conseguir un correcto sellado de la boca,en los casos en que los dientes anteriores no están en contacto como deberían.

Laura Titon Ortodoncista .Especialista en ortopedia.

Consultas Pedernera 467- Te: 0358-154175198

jueves, 26 de noviembre de 2015

La Ortopedia Dentomaxilar y la Ortodoncia
La Ortopedia Dentomaxilar y la Ortodoncia es una especialidad cuyos límites vienen fundamentalmente definidos por su orientación terapéutica, es la ciencia que estudia y atiende el desarrollo de la oclusión, es decir la manera de relacionarse de los maxilares y sus piezas dentarias, y su corrección por medios mecánicos que ejercen fuerzas físicas sobre la dentición y su medioambiente.
La Ortopedia hace referencia al niño, y se ocupa en edades tempranas de la modificación de los maxilares como base de implantación de los dientes. Las correcciones ortodoncicas se han hecho cada vez mas ortopédicas desde su enfoque terapéutico, ya que es necesario mejorar la condición de ajuste y relación dentaria, buscando que la función estimule el desarrollo de los maxilares, además de facilitar el alineamiento de los dientes y mejorar el aspecto estético facial. Es por esa razón que la ortodoncia persigue tanto el alineamiento de los dientes, como el equilibrio y la belleza del rostro humano. En resumen, es una ciencia aplicada a la corrección de anomalías dentarias y deformidades faciales. Relacionada con todas las especialidades dentales a cualquier edad, puede iniciarse en el recién nacido aplicando métodos ortopédicos para el tratamiento de fisurados labio-leporinos, incluye toda la ortodoncia preventiva e interceptiva en la dentición de leche o temporaria para evitar el desarrollo de mal-oclusiones en edades tempranas o promover la correcta relación de los maxilares. Y, sumado a lo anterior, la corrección de mal- oclusiones en edades adultas con el fin de devolver la estética y función adecuadas al sistema y su medioambiente.
La mal-oclusion responde a un desorden en el crecimiento y desarrollo de los maxilares que al mismo tiempo es causada por factores ambientales, y sobre los que es posible actuar para recuperar el equilibrio perdido. La mal-oclusion es la protagonista del tratamiento ortodoncico. Fue Edward Angle quien basándose en el estudio de cráneos humanos e individuos vivos, logro reunir una serie de características que tenían las denticiones consideradas normales y que parecían revelar un plan preconcebido de la naturaleza para la disposición de los maxilares y sus piezas dentarias. Angle propuso este patrón como guía y ley para poder identificar y juzgar las anormalidades. Y las clasifico para poder guiarlas con el tratamiento hacia la normalidad terapéutica y funcional, devolviéndole la estética facial al individuo. Las dividió en tres grupos. Clase I, clase II y clase III. Clase I: Correcta posición antero-posterior del primer molar.( muela que erupciona a los seis años). Las alteraciones se presentan en la posición individual de los dientes, en las distancias verticales de los maxilares y del rostro, y en las relaciones transversales. El perfil suele encontrarse recto.

Clase II: Las relaciones antero-posteriores de los molares de los seis años están alteradas. Toda la arcada dentaria del maxilar superior esta desplazada hacia adelante con respecto a la arcada dentaria mandibular. Los dientes anteriores pueden encontrarse muy adelantados o retrasados e inclinados hacia el paladar. La mordida vista de frente se encuentra profundizada y no alcanzan a verse en su totalidad la altura de los dientes inferiores. El perfil es convexo y presenta un mentón retrasado y habitualmente pequeño. Clase III: El molar inferior se encuentra adelantado con respecto al molar superior y en consecuencia esta relación está alterada. La arcada dentaria mandibular también con respecto a la arcada maxilar. Los dientes anteriores inferiores abrazan a los superiores cuando los observamos de frente. El perfil es cóncavo. Existe mucho protagonismo del mentón.


Od. Laura Titon 
Ortodoncista .Especialista en ortopedia.
Consultas Pedernera 467- Te: 0358-154175198